miércoles, 1 de febrero de 2012

A. Violeta.

¿Cómo no lo pensé antes? Es la respuesta que busqué casi veinte meses. Lo curioso es que la vine a encontrar cuando ya no la buscaba... Pensando un día en mis apodos, arrullada por el sonido de la lluvia torrencial de la carretera hacia Valdivia, de pronto se prendió una luz en mi cabeza, y la vi ! Vi a la pequeña corriendo conmigo de la mano, le vi el vestido, y pensé: ¿por qué no? Es el nombre perfecto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario