viernes, 9 de agosto de 2013

Drogas dormidas

No tú, nunca más.
Ya lo sé.
Nunca más.

Láudano
Miro una lista y leo las 27 veces
y me pregunto si fuiste tú.
Es obvio.
Pero ya no. Ya no hay nada, ni nadie. No somo tú y yo, ni tú ni yo.
Ófalo
Deberíamos prendernos, pero nos apagamos.
Y ¿quién quiere prenderse a estas alturas?
Ya nadie.
Ni siquiera tú
Ni siquiera yo
Opio

Atardecer

El paisaje que todas las tardes  se ve desde esta silla parece siempre una pintura romántica digna de un beso de película.
- ¿Besos de película?
Sí, ya sabes. Uno de esos besos bien dados, bien agarrados, bien pegados. Que llegue a parecer falso. A parecer.