martes, 28 de febrero de 2012

Elfos, Dioses y directoras enanas.

Y yo responderé: "Todo comenzó cuando tenía quince y nuestra maestra de lenguaje -con quien tengo contacto hasta el día de hoy- nos dio una tarea que consistía en representar una obra sobre la creación. Mi grupo no logró encontrar un mito interesante que representar, así que le preguntamos a la maestra si acaso podríamos usar una historia de elfos, ella respondió que sí, mientras fuera de creación no habría ningún problema. Así que buscamos una, pero en cuanto la encontramos y comenzamos a representarla, nos dimos cuenta que la historia era muy corta, y yo -sin ningún reparo- me tomé la libertad de escribir una historia completamente nueva, una obra de diez páginas, donde los elfos buenos peleaban con los elfos malos y triunfaban ante los Dioses. Yo encarnaba una elfa mala en la historia, no era el personaje principal, por supuesto, jajaja, pero la verdad era que yo quería dirigir el set, solo que en el momento no quería asurmirlo. Al final, no supe hacerlo con la debida diplomacia, dado que mis compañeros no eran actores, eran bastante testarudos y no me dejaron hacer bien mi papel de directora, jajaja, pero sé que disfruté mucho diciéndoles cómo debían sentirse y cómo debían decir los parlamentos, aunque en el momento me sentía algo tonta y demasiado autoritaria, ¿no es algo loco?. Ahora cuando lo pienso mejor, entiendo que en ese momento debí darme cuenta de que lo mio era dirigir, más que actuar... Y bueno, así llegué a estar aquí hoy. Gracias, muchísimas gracias a todos, espero verlos en la gala más tarde. Gracias."

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