miércoles, 22 de febrero de 2012

Lejos de casa.

Luego despierto en un lugar desconocido. No puedo ver, a pesar de que sé que tengo los ojos abiertos. La voz no me sale, aunque grito a todo pulmón... Me congelo, estoy desnuda. Estiro las manos, para descubrir que aún se mueven, y siento lo que hay bajo ellas; nieve. Escucho atentamente cada ruido del lugar en el que estoy... ¡Ahí!, a la izquierda; un venado. ¿Cuántos centímetros me muevo antes de recibir un disparo en el estómago? Dos.
Un día, y soy rescatada antes de morir desangrada.
Desaparezco.
Siguiente locación: frente al Rey. Ya no tengo frío, no estoy desnuda, pero aún no puedo ver, ni hablar. No tengo la herida en mi estómago, pero al moverme siento el filo del cuchillo junto a mi ojo derecho. Sé que eres tú, así que escucho atentamente tu amenaza; "un centímetro más, y te juro que haré que me ames toda la vida"

Nunca debí moverme, pero aquí está la prueba de que nada de esto comenzó bajo mi guardia.
Yo solo llevaba un vestido provocativo. Discúlpame.

V.

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